
Al contrario que a Jennifer López, a Julianne Moore le queda mejor el pelo suelto. Su tono de pelirrojo, aunque ya no sea natural, no puede resultar más favorecedor. Es la gran baza de su cara, que resplandece con esa melena rojiza.
Pero cuando se recoge el pelo parece esa mujer de 48 años que es. Que no está mal, pero el resultado es demasiado sobrio y formal. Los labios finos, que pasan desapercibidos cuando se suelta la melena, cobran importancia, al igual que su mandíbula, algo dura.
Los cánones estéticos de ahora, tan obcecados detallitos sin importancia, rechazan las boquitas de piñón. Esperemos que también sea algo pasajero, ¡ya está bien de labios de pato!