No es que quiera ensañarme con Kate Bosworth, pero siempre me inspira (normalmente para mal). En esta foto tenemos la prueba de que existe una mujer sobre la tierra sin problemas para encajarse hasta arriba unas botas de caña alta.
Ni siquiera hace falta estar gordita para tener ese problema, nos pasa a todas menos a ella… ¡hasta le bailan!