Caray con el conjuntito y caray con la pose.

Si ese tono lavado de jeans ya de por sí me parece horroroso, los desgarrados son la puntilla. Aunque tratándose de Giselle Bundchen, en Malibú y con Mario Testino detrás de la cámara, igual el resultado final nos gusta y todo. En el editorial, por supuesto, porque en el día a día no puedo con la combinación cazadora-pantalones tejanos, a juego o desconjuntados, sean de firma o de “los chinos”. Lo llevo grabado a fuego en mi ADN.